Análisis semanal 2: Bush 3.0 la pesada herencia familiar (23 de febrero de 2015)

Año: 
2015

Los días de la Administración del presidente Barack Obama se acaban y la carrera presidencial empieza a tomar fuerza. Entre el bando republicano se posicionan en las encuestas los nombres del ex gobernador de Arkansas Mike Huckabee, el representante Ron Paul, el neurocirujano de Detroit Ben Carson, el gobernador de New Jersey Chris Christie, el gobernador de Wisconsin Scott Walker y ex gobernador de Florida Jeb Bush. Aunque faltan veinte meses para las elecciones presidenciales de 2016 y la política exterior no es un tema decisivo en las campañas presidenciales, algunos precandidatos empiezan a delinear, tanto sus propuestas como los equipos de asesores en política internacional.

Entre los republicanos,  Jeb Bush se presenta -hasta el momento- con las mayores posibilidades de encabezar la papeleta presidencial (1). Los Bush son una de las dinastías políticas más poderosas de los EE.UU.  George H. W. Bush fue presidente entre 1989 y 1993 y su hijo George W. Bush, entre 2001 y 2009. Este último fue artífice de algunas de las decisiones más polémicas en materia de política exterior de las últimas décadas, como las invasiones a Irak y Afganistán.

El pasado miércoles 18, Jeb Bush presentó sus ideas sobre política exterior ante el Consejo de Asuntos Globales de Chicago. Bush describió como “inconsistente e indecisa” la política exterior del presidente Obama, y aseveró que el país “ha perdido la confianza” de sus aliados. Criticó también la decisión del gobierno demócrata de mejorar los lazos diplomáticos con Cuba, alegando que los EE.UU.  “no obtenía nada a cambio”. Bush afirmó que Washington debería haber mantenido la política de bloqueo y el aislamiento diplomático, en espera de que la caída de los precios del petróleo “quiebren” la ayuda de Venezuela a La Habana (2).

Este primero posicionamiento de Bush en política exterior no fue nada afortunado. No ofreció ninguna idea original o consistente, demostró una vez más la insistencia de los republicanos en ideas anacrónicas como el bloque a Cuba. Por otro lado, sus discurso estuvo marcado por errores, imprecisiones e incluso, intentos de “reescribir la historia” de la invasión a Irak y sus consecuencias. Bush confundió Irak con Irán, aseguró que el Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS) tiene 200.000 hombres armados (la cifra es mucho menor y se ubicaría entre los 20.000 y 35.000), afirmó que antes de 2003 el ISIS “no existía”, lo cual es inexacto pues su antecedente directo, Jamaat al-Tawhid wa-l-Yihad, fundada por Abu Musab al-Zarqawi, operaba desde finales de los noventa, y elogió muchas de las decisiones de su hermano en Irak, al margen de la abundante evidencia histórica que demuestra el enorme fracaso de la invasión a Irak.

Jeb Bush afirmó también que, como hijo y hermano de ex presidentes, “intentaría seguir su propio camino”, a pesar de las comparaciones. “Yo amo a mi padre y a mi hermano y admiro su servicio a la nación y las decisiones difíciles que tuvieron que hacer, pero yo soy yo, y mis opiniones son formadas con razonamientos y experiencias propias” expresó (3). Es razonable que en el plano discursivo Jeb Bush quiera demostrar “independencia”, sin embargo, su visión de mundo no parece desmarcarse del clan familiar y especialmente respecto al gobierno de George W. Bush. Esto se hace particularmente evidente cuando se verifica la integración de su círculo de asesores en materia de política exterior (ver gráfico).

El círculo de asesores en Jeb Bush

En efecto, es notable la presencia de “halcones” como Paul Wolfowitz, Robert Zoellick, Roger Noriega y Otto Reich, íntimamente asociados al gobierno de George W. Bush, y conocidos por sus posiciones conservadoras, lo cual -en el caso de que Bush ganara la carrera presidencial- augura continuidad respecto a las políticas del último gobierno republicano.

Sin duda queda mucho camino por recorrer hasta el 8 de noviembre de 2016. Veinte meses pueden ser una “eternidad” en política. No obstante, este primer posicionamiento de Jeb Bush en política exterior revela una comprensión poco sofisticada de la política internacional, escasa imaginación y la intención de repetir enfoques anacrónicos.

Notas

(1) 2016 Republican Presidential Nomination. Disponible en:
(2) Jeb Bush cuestionó el acercamiento de Estados Unidos con Cuba. Disponible en:
(3) Jeb Bush traza sus ideas sobre política exterior. Disponible en:
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