Análisis semanal 402: Repensar los estudios internacionales desde Haití (12 de julio de 2021)

Año: 
2021
Autor(es): 

 

El pasado siete de julio, de acuerdo con los reportes de prensa mundial, un comando armado ingresó a la residencia del presidente de Haití, Jovenel Moïse, para asesinarlo. Los análisis desde distintos puntos de vista han colocado nuevamente a este país en el centro de discusión de universidades, casas de estudio y distintas instituciones dedicadas a la investigación política en América y el mundo.

Esta coyuntura, a diferencia de las protestas que generaron miles de movilizaciones en Estados Unidos, a consecuencia del asesinato de George Floyd, pareciera que no han provocado reacciones similares en el ámbito internacional. Recientemente, las protestas masivas en Cuba han generado en el plano internacional una serie de llamados para que se implementen cambios de manera inmediata.

Sin embargo, para Haití no hay llamados, no hay protestas globales, ni reclamos diplomáticos para que el mundo reconozca que los países negros también importan. Prevalece, en el imaginario internacional, lo que Valdéz y Voltaire (2018, 17) han denominado una apuesta por colocar a este país fuera de la sociedad internacional. De acuerdo con este enfoque, se trata históricamente de un “proceso de silenciamiento consciente y sistemático sobre la nación negra más joven en reclamar la libertad.”

En este sentido, Lynch (2019) en el ensayo “the moral aporia of race in international relations” apunta que los enfoques tradicionales de las relaciones internacionales (realismo, neorrealimo, liberalismo y neoliberalismo) generaron prácticas políticas internacionales de carácter racista que dieron vida a supuestos teóricos y provocaron intencionadamente que los instrumentos interpretativos de esta disciplina favorecieran aplazamientos y ausencias que se han perpetuado en las escuelas de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales, entre otras, sin cuestionarse.

De esa cuenta, Vitalis (2015), en el libro, “white world order, black power politics: the birth of american international relations” afirma que, no solo la práctica, sino, además, el estudio de las relaciones internacionales en Estados Unidos ha estado marcado por el racismo. De hecho, en este libro se señala que la primera revista académica sobre lo internacional se llamó “The journal of race development.” Posteriormente, evolucionó hacia la “Journal of international relations” y, finalmente, apareció bajo el título de “Foreign Affairs”. Para este autor, la disciplina de las relaciones internacionales es el resultado de las expresiones imperiales y racistas de las potencias coloniales.

De esa causa, sostiene Trouillot (2019) todo lo que suceda en las naciones negras es un no-acontecimiento, en el sentido que Fanon da a la noción del no-ser o Auge, al no-lugar. Todo el análisis de las relaciones internaciones, señala este autor, lo aprendemos de teorías hechas desde autoras o autores blancos que no tienen idea de cómo es la vida de los países a los que se refieren. La historia de la política o de las relaciones internacionales de las naciones negras debe ser contada por sus propias personas y no por imágenes construidas que no tienen nada que ver con sus realidades. Las categorías han fracasado en explicarnos, pero logran mantener las diferencias entre colonia y colonización.

El silencio que hoy se cierne sobre el presente (y el pasado) haitiano es solo una expresión más de este esfuerzo académico de observar las realidades desde una sola mirada: el racismo. Es fundamental encontrar narrativas propias, esfuerzos interpretativos propios, programas de investigación que construyan un proceso de liberalización del estudio de la disciplina de las relaciones internacionales de sus ataduras racistas y aventurarse en una hermenéutica hermosamente latinoamericana que logre interpretar lo que somos y nuestras conductas políticas. Las carreras de relaciones internacionales deben romper este muro epistemológico que nos condena a vernos de una sola forma e impulsar nuevas miradas de interpretación de nuestra conducta en lo internacional. ¿Qué estamos enseñando en los cursos de relaciones internacionales?