Análisis semanal 116: El DAESH: acosado pero aun peligroso (06 de marzo de 2017)

Año: 
2017

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El Ejército Árabe Sirio (EAS) ha retomado la milenaria ciudad de Palmira... una vez más. En efecto, está simbólica plaza ha cambiado de manos entre el EAS y el Estado Islámico de Irak y Siria (DAESH, por su acrónimo en árabe) en varias ocasiones durante la guerra que asola al país desde 2011. Sin embargo, esta vez la toma de Palmira refleja una tendencia que se manifiesta en casi todos los frentes de la lucha contra el DAESH, tanto en Siria como en el vecino Irak.

El pasado 22 de febrero, fuerzas rebeldes del Ejército Sirio Libre (ESL) respaldadas por Turquía, conquistaron la localidad de al-Bab, que constituía uno de los últimos reductos del DAESH en la provincia de Alepo. Por otro lado, la ciudad al-Raqqa, capital del autodenominado "Califato" del DAESH, está cada vez más aislada ante el avance de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), y la destrucción del puente de al-Maghia cerca del poblado de Maadan, a unos 40 kilómetros de al-Raqqa, que comunicaba a la ciudad enlazando las dos orillas del río Éufrates.

En el frente iraquí, las fueras especiales del gobierno, con el apoyo decisivo de las Fuerzas de Movilización Popular (coalición de milicias predominantemente chiitas), han conquistado desde hace semanas el este de la ciudad de Mosul, y han cruzado el Río Tigris apoderándose del Aeropuerto Internacional y de algunos barrios aledaños. Mosul ha sido el bastión del DAESH en el país, y se estima que permanecen allí unos 4.000 combatientes del grupo.

En Irak, el lento pero continuo avance de las tropas gubernamentales ha permitido en el último año expulsar al DAESH de buena parte de los territorios que conquistó súbitamente en el verano de 2014. La inminente toma de Mosul -la ciudad más importante después de Bagdad- representaría sin duda el principio del fin de la implantación territorial del DAESH en Irak. El buen momento de la campaña gubernamental se evidencia con un hecho sin precedentes: por primera vez desde que inició el conflicto la aviación iraquí ha participado en bombardeos aéreos contra el grupo en Siria.

A inicios de la semana pasada, la televisora iraquí Alsumaria reveló que el líder del DAESH, Abu Bakr al-Baghdadi, reconoció la derrota en Irak en un discurso de “despedida”, y recomendó a sus seguidores “abandonar Mosul, volver a sus países de origen o inmolarse en atentados suicidas” (1). Aunque la información no ha sido confirmada, refleja un hecho indiscutible, la moral del grupo ha decaído notablemente desde hace varios meses. Atrás han quedado las impresionantes conquistas territoriales del 2014 que permitieron al DAESH regir los destinos de seis millones de personas, la fanfarronería de los líderes del grupo que auguraban la inminente conquista de Estambul, El Cairo o al-Andalus; o el flujo constante de nuevos combatientes desde Medio Oriente, el Norte de África, Asia Central o Europa, y que han pasado de los 2.000 mensuales hace dos años, a apenas 50 ahora (2).

La base de sustento económico del DAESH se ha visto también significativamente mermada. Según el Centre for the Study of Radicalization and Political Violence, los ingresos del DAESH han disminuido de US$1.900 millones de dólares en 2014, a un máximo de US$870 millones en 2016 (3). Por otro lado, el territorio controlado por el grupo en Irak se ha reducido en un 62% desde 2014, y en un 32% en Siria.

Todos estos factores constituyen señales claras del debilitamiento progresivo del DAESH, sin embargo, no constituyen evidencia suficiente que permita pensar en un orden “post DAESH” en Medio Oriente. Como se ha señalado en otras ocasiones (4), esta organización takfirí es capaz todavía de causar un enorme daño y perpetuar el terror en sus zonas de influencia, así lo demuestran los atentados perpetrados por esta organización contra un santuario sufí en la ciudad de Sehwan, al sur de Pakistán, así como en Bagdad a mediados de febrero, y que cobraron la vida de más de cien personas.

La capacidad de resistencia del grupo sigue siendo notable. Tan solo la campaña para liberar Mosul ha cobrado la vida de casi 4.000 elementos de las fuerzas de seguridad iraquíes y otros milicianos. La desesperación del grupo ante las sucesivas derrotas se ha reflejado en un cambio de las tácticas de combate, como el uso masivo de ataques suicidas contra blancos militares, que en muchos casos llegan a causar bajas y frenan el avance de las fuerzas iraquíes (5), o el uso de pequeños drones capaces de implementar ataques aéreos contra las fuerzas iraquíes. El DAESH anunció oficialmente el mes pasado el establecimiento de una nueva unidad denominada "Unmanned Aircraft of the Muyahiden", una flota de drones modificados y equipados con bombas. Según el grupo, sus drones habrían matado o herido a 39 soldados iraquíes en una sola semana (6).

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Por otro lado, el DAESH sigue manejando un impresionante aparato de comunicaciones en Internet y redes sociales que ahora, como lo señalan los expertos, ha dado un giro táctico. La propaganda del DAESH ya no apela a los potenciales muyahidines a hacer Hijrah (7), y migrar a Irak y Siria en apoyo a la organización; ya no se exalta la “utopía” yihadista que suponía la constitución del “califato”. Ahora, dicha propaganda exhorta a los miembros y simpatizantes del DAESH a permanecer en sus países y “atacar” desde allí. Esto constituye un giro perturbador, pues augura un aumento de la actividad terrorista llevada a cabo por “lobos solitarios”, que son difíciles de identificar y neutralizar.

De mantenerse la tendencia de los últimos meses, la derrota militar del DAESH se presenta como una posibilidad real a mediano y largo plazo. Una posibilidad que no necesariamente implica la erradicación total del grupo, y mucho menos, el fin de la violencia yihadista-takfirí. Sin embargo, no cabe duda que erosionar su implantación territorial, mermar sus fuentes de ingresos o destruir sus capacidades de combate son factores muy positivos que constituyen pasos certeros en la larga marcha que supone la derrota del extremismo. 

Notas

(1) ISIS chief Baghdadi acknowledges defeat in Iraq, orders non-Arab fighters to detonate themselves. India Today, http://indiatoday.intoday.in/story/isis-chief-abu-bakr-al-baghdadi-defeat-iraq-farewell-speech/1/894854.html.

(2) As Islamic State loses territory, it seeks to survive online. The Washington Post. https://www.washingtonpost.com/world/national-security/as-islamic-state-loses-territory-it-seeks-to-survive-online/2017/02/13/56356f08-f150-11e6-8d72-263470bf0401_story.html?utm_term=.063324bef0c6.

(3) Caliphate in Decline: An Estimate of Islamic State’s Financial Fortunes. The International Centre for the Study of Radicalization (ICSR). http://icsr.info/wp-content/uploads/2017/02/ICSR-Report-Caliphate-in-Decline-An-Estimate-of-Islamic-States-Financial-Fortunes.pdf.

(4) ¿El Estado Islámico en retirada? Análisis semanal 66 (14 de junio de 2016). http://opi.ucr.ac.cr/node/690.

(5) El ISIS queda Asediado por y lanza ataques masivos con suicidas – 3 Marzo 2017. https://topeteglz.org/2017/03/03/irak-mosul-el-isis-queda-asediado-por-y-lanza-ataques-masivos-con-suicidas-3-marzo-2017-video/.

(6) Use of weaponized drones by ISIS spurs terrorism fears. The Washington Post. https://www.washingtonpost.com/world/national-security/use-of-weaponized-drones-by-isis-spurs-terrorism-fears/2017/02/21/9d83d51e-f382-11e6-8d72-263470bf0401_story.html?utm_term=.0b3e720e95ef.

(7) “Migración para la causa de Allah”.