Accionar del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (marzo-abril 2015)

Accionar del Consejo

La agenda del Consejo de Seguridad, durante el segundo bimestre del año, estuvo compuesta por 24 temas que cubrieron cuatro continentes: África, Asia, América y Europa. El 54,2% de los asuntos tratados estuvieron asociados a situaciones de conflictividad o seguridad en el África. No obstante, la situación en el Oriente Medio (incluida la cuestión de Palestina) fue, una vez más, la temática más sesionada por este órgano de la Organización de Naciones Unidas (ONU). Por el contrario, entre los temas menos vistos estuvieron: Haití; Afganistán; Malí y Liberia.

El Consejo aprobó dos resoluciones sobre la situación en el Oriente Medio. En la resolución S/RES/2209 (2015) se condenó el empleo de cualquier sustancia química, incluido el cloro, como arma en la República Árabe Siria. Además, se recordó la decisión adoptada por este país de no emplear, desarrollar, producir, adquirir de otro modo, almacenar ni conservar armas químicas, ni transferir, directa o indirectamente, armas químicas a otros Estados o agentes no estatales. En ese sentido, se expresó –por parte de los miembros del Consejo- el apoyo a la decisión del Consejo Ejecutivo de la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ), de 4 de febrero de 2015, de seguir adelante con la labor de la Misión de Determinación de los Hechos de la OPAQ, en particular para estudiar toda información disponible sobre denuncias de empleo de armas químicas en Siria y se destacó que las personas que sean responsables de cualquier empleo de productos químicos como arma, incluido el cloro o cualquier otra sustancia química tóxica, deben ser obligadas a rendir cuentas. Cabe destacar que la República Bolivariana de Venezuela durante la votación de esta resolución se abstuvo, argumentando que “la misma prejuzga el resultado del proceso de investigación que lleva a cabo la OPAQ, vinculado al uso de gas cloro como arma química en el conflicto que afecta a ese país y que dicha resolución abre un camino peligroso al uso de la fuerza, que puede torpedear el proceso de diálogo que se ha venido promoviendo bajo la iniciativa de Moscú, El Cairo y las Naciones Unidas para resolver pacíficamente el conflicto”.

En la resolución S/RES/2216 (2015) los miembros del Consejo hicieron un llamado a todas las partes involucrados en la guerra civil de Yemen para poner fin al uso de la violencia; retirar las fuerzas de todas las zonas que se han tomado, incluida la capital, Saná; entregar todas las armas incautadas de las instituciones militares y de seguridad, incluidos los sistemas de misiles y finiquitar todas las acciones que incumben exclusivamente a la autoridad del gobierno legítimo del Yemen. Paralelamente, se exigió a todas las partes yemeníes se comprometan a resolver sus diferencias mediante el diálogo y las consultas, a rechazar los actos de violencia como medio para conseguir objetivos políticos y a abstenerse de realizar actos de provocación. Además se reafirmó, en consonancia con el derecho internacional humanitario, la necesidad de que todas las partes garanticen la seguridad de los civiles, incluidos los que reciben asistencia, así como la necesidad de garantizar la seguridad del personal humanitario, el personal de las Naciones Unidas y su personal asociado.

En el caso de Libia, el segundo tema más sesionado por el Consejo, se adoptaron tres resoluciones. Entre otras cosas, se decidió prorrogar hasta el 31 de marzo de 2015 el mandato de la Misión de Apoyo de las Naciones Unidas en Libia (UNSMIL por su sigla en inglés). Asimismo, se hizo énfasis en que la solución para la crisis política en curso no puede ser militar. Por tanto, se instó a todas las partes en Libia a que colaboren de manera constructiva con la UNSMIL y el Representante Especial del Secretario General en sus esfuerzos dirigidos a facilitar, de conformidad con los principios de titularidad nacional, la formación de un gobierno de unidad nacional y un acuerdo sobre los arreglos de seguridad provisionales necesarios para la estabilización del país. Se reconocieron los esfuerzos de las autoridades libias por adoptar medidas para aumentar la transparencia de los ingresos y gastos del gobierno, incluidos los sueldos, subsidios y otras transferencias del Banco Central de Libia. Es importante señalar que, mediante la resolución S/RES/2213 (2015), el Consejo aprobó una segunda prórroga a la UNSMIL. En esta ocasión hasta el 15 de septiembre de 2015.

En relación al Informe del Secretario General sobre Sudán y Sudán del Sur los miembros permanentes del Consejo manifestaron su respaldo a los esfuerzos de mediación de la Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo (IGAD por su sigla en inglés) creando el marco para unas sanciones selectivas. Según lo dispuesto en la resolución S/RES/2206 (2015), las partes deben cumplir los plazos de la IGAD para la solución de todas las cuestiones pendientes del conflicto y comenzar el proceso del establecimiento de un gobierno de unidad nacional de transición. Si bien Rusia votó a favor de esta resolución, señaló que la decisión que el Consejo adoptó fue precipitada. Por considerar que las sanciones no son un medio eficaz para lograr una solución política de un conflicto.

En suma, mediante esta resolución se estableció un régimen de sanciones contra quienes socaven la paz, la seguridad o la estabilidad de Sudán del Sur y se exigió a las partes comprometerse a alcanzar un acuerdo general. Además, se exhortó a todas las partes en el conflicto armado en Sudán del Sur a dar órdenes claras de prohibición de todas las violaciones del derecho internacional humanitario y las violaciones y abusos contra los derechos humanos sin más demora. A este respecto, el Consejo de Seguridad expresó su profunda decepción por el hecho de que el Presidente Salva Kiir, el ex-Vicepresidente Riek Machar y todas las partes no hayan llegado a un acuerdo sobre los arreglos de transición descritos en las ‘Esferas de acuerdo sobre el establecimiento del Gobierno de Transición de Unidad Nacional de la República de Sudán del Sur’ de 1 de febrero de 2015, firmado por la República de Sudán del Sur y el Movimiento/Ejército de Liberación del Pueblo del Sudán (SPLM/A) (en la Oposición) antes del 5 de marzo de 2015, plazo fijado por la Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo (IGAD). En ese contexto, se reiteró la disposición a imponer sanciones contra quienes amenacen la paz, la seguridad o la estabilidad de Sudán del Sur.

Por último, en cuanto a la situación en la República Centroafricana, el Consejo de Seguridad, actuando en virtud del Capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas, decidió autorizar un aumento de 750 efectivos militares, 280 agentes de policía y 20 funcionarios de prisiones para la Misión Multidimensional Integrada de Estabilización de las Naciones Unidas en la República Centroafricana (MINUSCA por su sigla en inglés). Al mismo tiempo reiteró la necesidad de hacer rendir cuentas de sus actos a todos los autores de violaciones del derecho internacional humanitario y de violaciones y abusos contra los derechos humanos e instó a las Autoridades de Transición, así como a la Autoridad Electoral Nacional, a que, de conformidad con la carta nacional de transición, agilicen los preparativos para celebrar, con carácter urgente y tan pronto como sea posible, las elecciones presidenciales y legislativas libres, imparciales, transparentes e inclusivas. Adicionalmente se decidió prorrogar el mandato de la MINUSCA hasta el 30 de abril de 2016 (resoluciones S/RES/2212 (2015) y S/RES/2217).

En resumen, el Consejo de Seguridad aprobó un total de catorce resoluciones, nueve durante el mes de marzo y cinco en abril, las cuales fueron:

  • S/RES/2206 (2015): Informe del Secretario General - Sudán y Sudán del Sur
  • S/RES/2207 (2015): No proliferación — República Popular Democrática de Corea
  • S/RES/2208 (2015): La situación en Libia
  • S/RES/2209 (2015): La situación en el Oriente Medio
  • S/RES/2210 (2015): La situación en Afganistán
  • S/RES/2211 (2015): La República Democrática del Congo
  • S/RES/2212 (2015): La situación en la República Centroafricana
  • S/RES/2213 (2015): La situación en Libia
  • S/RES/2214 (2015): La situación en Libia
  • S/RES/2215 (2015): La situación en Liberia
  • S/RES/2216 (2015): La situación en el Oriente Medio
  • S/RES/2217 (2015): La situación en la República Centroafricana
  • S/RES/2218 (2015): La situación relativa al Sáhara Occidental
  • S/RES/2219 (2015): La situación en Costa de Marfil

En total se aprobaron cuatro declaraciones:

  • S/PRST/2015/7: La situación en el Oriente Medio
  • S/PRST/2015/8: La situación en el Oriente Medio
  • S/PRST/2015/9: Informe del Secretario General - Sudán y Sudán del Sur
  • S/PRST/2015/10: La situación en el Oriente Medio

En cuanto al tipo de sesión, el 38,1% fue de tipo informativo, un 35,7% de adopción, un 16,7% de debate y un 9,5% privadas. En relación a lo adopción de medidas, en el 47,6% de las reuniones no se tomaron acciones de ningún tipo. Es decir, no se presentaron proyectos de resolución ni declaraciones por parte de la presidencia. 

Cuadro 1

Tipo de sesión y productos, marzo-abril, 2015

Tipo de Sesión

Marzo

Abril

Producto

Marzo

Abril

Adopción

10

5

Comunicado

2

2

Debate

4

3

Declaración

3

1  

Información

12

4

Resolución

9

5

Privada

2

Sin acción

14

6

Fuente: elaboración propia con datos del Consejo de Seguridad, 2015.

Principales temas de debate

En el período bajo estudio el 16,7% de las sesiones efectuadas fueron de debate. Los dos principales temas estudiados fueron: la situación en Afganistán y Haití. Únicamente para el primer tema se adoptaron medidas, mediante la resolución S/RES/2210 (2015) que contó con el apoyo tanto de los miembros permanentes del Consejo como de los representantes del Grupo de América Latina y el Caribe (GRULAC).

La situación en el Afganistán

A diez años de la transformación del Afganistán se han observado en el país progresos, los cuales persisten con algunos desafíos duraderos. Uno de estos desafíos se puso de manifiesto en el proceso electoral que se celebró en 2014: las debilidades crónicas en el sistema electoral. En ese sentido, se manifestó –por parte de los miembros permanentes del Consejo- la necesidad de identificar las reformas necesarias y aplicarlas con urgencia y de manera compatible con las normas internacionales, incluso garantizar el éxito de las elecciones parlamentarias y de consejos de distrito. También se hizo énfasis en que “en la nueva etapa de desarrollo político, económico y social, el gobierno y el pueblo del Afganistán tendrán que asumir mayores responsabilidades en la reconstrucción nacional y el desarrollo económico y social, lo cual concuerda con el principio fundamental de resolver la situación con la participación y el liderazgo del pueblo afgano”. Para Rusia, la difícil situación por la que aún atraviesa este Estado “sugiere claramente que la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad, que ha dejado el país, no cumplió el mandato conferido por el Consejo de Seguridad.

Por su parte, los países latinoamericanos (la República Bolivariana de Venezuela y Chile) celebraron que, el pasado mes de septiembre de 2014, la República Islámica del Afganistán, haya decidido dejar atrás una etapa de intervención extranjera y haya resuelto, a través de un proceso electoral, asumir su propio destino como pueblo libre y soberano. En este sentido, reafirmaron que la titularidad del proceso recae en el pueblo afgano, con el acompañamiento de la comunidad internacional.

Haití

Los Estados acogieron con beneplácito los recientes progresos alcanzados en Haití hacia la celebración de elecciones este año, en particular la promulgación de un decreto electoral el 2 de marzo de 2015, redactado por un nuevo Consejo Electoral, formado por miembros de la sociedad civil, así como el posterior anuncio por parte de ese Consejo de un calendario electoral. En cuanto a la situación de seguridad, se observó, que es estable. Lo que coincide con el crecimiento y la profesionalización constantes de la Policía Nacional de Haití, que debe seguir contando con todo el apoyo de los donantes y la Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización en Haití (MINUSTAH por su sigla en inglés). La MINUSTAH continúa siendo un medio de protección básica frente al riesgo de cualquier futuro deterioro de las condiciones de seguridad, y los Estados respaldan firmemente un impulso por parte de las Naciones Unidas, con el apoyo de los Estados miembros, para garantizar el envío de 300 agentes de policía internacionales más a Haití, como se autorizó, pero que no se han desplegado todavía. 

En este escenario, la República Bolivariana de Venezuela reconoció la importante labor que desempeña la MINUSTAH en apoyo a los esfuerzos desplegados por el Gobierno haitiano en el fortalecimiento de su capacidad institucional, proceso este que ha de contribuir a la recuperación económica y social de esta nación en el marco del desarrollo sostenible. Además, señaló que mantendrá y reforzará la ayuda y la cooperación con el pueblo haitiano, fundamentalmente en el área de desarrollo social, asistencia humanitaria y reconstrucción de la infraestructura del país a través del programa Petrocaribe. Chile, por su parte, insistió en que el proceso electoral es fundamental. Por lo que la Misión de Naciones Unidas debe mantener su capacidad para apoyar logísticamente estas elecciones, contribuyendo a la mantención de un ambiente estable y seguro.

Referencias

Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. 2015. Sitio oficial, en http://www.un.org/es/sc/. Washington, Organización de las Naciones Unidas.

ONU. 2015. Sitio oficial, en http://www.un.org/spanish/terrorism/index.shtml. Washington, Organización de las Naciones Unidas.